En el momento de iniciar un proyecto de construcción comienzan a intervenir ciertas variables que pueden ocasionar el fracaso de este, debido al desarrollo anormal de las actividades. Para contrarrestarlo, se deben identificar las áreas de mejora, que permitan un mejoramiento constante, evitando aquellos factores que nos puedan afectar negativamente.

Experiencia

El grupo de trabajo debe contar con un enfoque y experiencia adecuada de acuerdo a la actividad proyectada. El responsable o responsables del proyecto no deben evitar circunstancias o conflictos en las actividades que puedan afectar a la evolución del proyecto.

Planificación

Es importante haber definido lo que esperamos del proyecto, tanto su factibilidad como su alcance y así nos permitirá proyectar la viabilidad o no del proyecto teniendo en cuenta la planificación de las diferentes áreas implicadas.

Liderazgo

Es necesario tener a alguien que lidere el proyecto, no solo por una cuestión de responsabilidad y seriedad, sino también, porque debe existir un nexo entre quienes desarrollan el proyecto y los responsables de la organización a quienes reporta, que tenga la suficiente credibilidad dentro del grupo de trabajo para que así en equipo se llegue a un mismo objetivo.

Expectativas

Definiendo el alcance del proyecto se debe organizar un equipo de trabajo para obtener los resultados deseados a medida que este avance.

Comunicación

La coordinación entre los grupos de trabajo debe ser fluida y clara de una forma respetuosa así la comunicación será abierta y continua permitiendo conocer de antemano los inconvenientes y limitaciones que se estén produciendo durante el desarrollo de proyecto.